Los padres mayores marcan una lÃnea generacional con los hijos y esta situación puede tener sus pro y sus contras en la crianza de estos.
En la educación de los hijos los padres mayores suelen ser más tolerantes y tienden a dar una estabilidad en el desarrollo del hijo.
El problema puede crearse durante la adolescencia , por ejemplo existe una distancia en cuanto a las ideas manejadas por los padres y los hijos. Siempre encontramos padres de espÃritu jóvenes. Es cierto que cuando se es maduro cuesta mucho más adaptarse a las nuevas circunstancias.
Lo ideal es que el niño permanezca con sus padres o abuelos hasta los dos años. A partir de esa edad, el pequeño está más fuerte, tiene más movilidad y necesitar compartir actividades con otros niños.